La primera comida del día

La primera comida del día

¿Es verdad que es la parte más importante del día? ¿Cómo sacarle provecho?

Es un hecho, la primera comida del día nutre al cerebro y le da al cuerpo la energía que necesita para comenzar. Luego de las horas de ayuno es importante cuidar lo que pones en el plato. Diversas investigaciones señalan que si te saltas el desayuno o sus nutrientes son pobres puedes llegar a padecer gastritis, obesidad, diabetes o problemas cardiovasculares.

Es importante aclarar, que aunque tu antojo diga lo contrario, una dona y un café no son un buen desayuno. Ahora, si tu cuerpo-mente necesita nutrientes para comenzar, ¿qué hay de tu actitud? Resulta fácil suponer que también necesitas combustible emocional. Porque un gran día jamás comienza de cero. Mejor, sigue leyendo…

5 ingredientes para comenzar el día

Lo de hoy es conseguirnos la vida que se nos antoja. Casi podría jurar que si estás leyendo esto eres del team que no se queda con los brazos cruzados
ante la adversidad. Por eso quiero compartir contigo los 5 ingredientes que necesito sí o sí para comenzar el día:

  • Un plan. Porque sé que solo si le pongo las botas de trabajo a mis sueños podré verlos crecer y hacerse realidad. Adivinaste, para esto mi agenda se convierte en mi mejor amiga, juntas somos dinamita.
  • Un motivo. Ok, a veces uno se levanta con la autoestima de JLo y el empoderamiento de la Obama, pero otras no. Y para los días grises yo
    necesito tener bien presente mi motivo: ¿para qué hago lo que hago? Recordarlo me pone de regreso en el camino.
  • Compañía. Por fin lo entendí, se llega más lejos con otros al lado que haciéndole a la independiente. Por eso ahora busco hacer equipo y
    ayudarme de quienes van por el mismo camino. Amo que mis días tengan compañía para disfrutar y avanzar. Por eso estás aquí, porque sé que contigo encuentro un aliado Para Vivir Mejor.
  • Experiencias. Hace algunos meses me propuse la semana del “Yes, man”. En ese momento parecía una locura y, francamente, una amenaza para mi estabilidad mental. En cambio, hoy sé que aunque me gusta ese toque de certeza tranquilizadora en mis rutinas, también necesito decir que sí a la espontáneidad de la vida.
  • Alimento. Mi vida cambió cuando descubrí que podía nutrirme mejor física y mentalmente y con ello abonar a mi bientestar integral. Hoy no podría ser yo sin mi dósis diaria de gratitud para el alma y #felicidadenunplato para el corazón. Ingredientes que por cierto, amo compartir contigo.

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